jueves, 24 de abril de 2014

Noticias de interés cultural


Jornada de Muralismo 

Arte Público en Pueblo Estación Camet.

24 de abril de 2014 a la(s) 7:28
  A partir de mañana viernes 25, el sábado 26 y culminando el domingo 27. Se completará el paseo “Semblanzas del Martín Fierro” en la calle La Laura frente a la estación del ferrocarril, con la intervención de los artistas plásticos Cecilia Bianchi, Patricia Arancibia, Rosa María Moscheni, Lorena Pérez, Vanesa Valdez, Juan José Alen, Juan Cruz Rivero y Andrés Vilches quienes pintarán 14 murales en los cuales plasmarán las vicisitudes del Gaucho Fierro contadas por el poeta José Hernández 
en la segunda parte de su poema narrativo “La vuelta de Martín Fierro”.   


La primera parte del paseo "Semblanzas del Martín Fierro" se realizó en el mes de abril del año 2012.

Fuente: https://www.facebook.com/notes/secretaria-de-cultura-camet/


lunes, 21 de abril de 2014

Declaraciones en el MAR…



Declarar es un acto de valentía, en cualquiera de sus formas, nos expone, y aunque a veces se salga maltrecho, siempre es mejor.
Y las declaraciones de amor, a veces son las más riesgosas, las más comprometidas y peligrosas, pero si salen bien…

Esta es una invitación, simple, tal vez pequeña, a buenas palabras. Una invitación a decir y escribir, a reconocer sensaciones propias y ajenas, a rever y resignificar el concepto de lo íntimo y lo universal. ¿Que palabras son sólo mías y cuales de muchos? ¿Acaso no me construyen y hago propios, deseos revelados por otros?
Sumar.
En fin, tiempo de pensar, tiempo de escribir, tiempo de leer.

Una gran verdad de la vida es lo efímero; entonces deberemos encontrarle sentido a lo transitorio. Tratar de ser eternos sin ser perpetuos. Creo que una buena forma de hacerlo es  transmitir nuestro amor hacia el otro, desde un poema, un pensamiento, una caricia.

Si podemos seguir pensando, hablando, escribiendo para proponer  buenos futuros, el milagro se concreta.


 Me hacés feliz.
No sé como decírtelo, no sé como
compartirlo, ni demostrártelo.
Me hacés feliz y lo vivo con 
un egoísmo dulce, sonriente.
No sé como decírtelo, y por eso lo
soplo en este papel, que vas a tener 
entre tus manos muy pronto,
como a mi.

 Juan Ramón Giménez.


domingo, 6 de abril de 2014

Como limpiar y desinfectar las escuelas.



CONSEJOS PARA TENER EN CUENTA

NUNCA SE MEZCLARA LA LAVANDINA CON EL DETERGENTE DEBIDO A QUE ESTA UNIÓN ES ALTAMENTE TOXICA, Y A SU VEZ LA  ACCIÓN DESINFECTANTE SE INACTIVA.

TODOS LOS ELEMENTOS DE LIMPIEZA DEBEN SER LAVADOS DESPUÉS DE SU USO Y LUEGO GUARDADOS EN LUGAR SECO Y VENTILADO.  NINGUN ELEMENTO UTILIZADO EN LA LIMPIEZA DEBERA QUEDAR SUMERGIDO EN LIQUIDOS.

TODA DILUCIÓN DE LAVANDINA DEBE SER USADA EN UN PERÍODO NO MAYOR
 DE 24 HORAS.

NO MEZCLAR PARA SU USO ELEMENTOS DE LIMPIEZA DE BAÑOS Y COCINAS.



ALMACENAR LA LAVANDINA EN UN LUGAR FRESCO, Y PROTEGIDA DE
 LA LUZ SOLAR.

http://www.tresarroyos.gov.ar/home/pdf/Limpieza%20y%20Desinfeccion%20de%20escuelas%204-1.pdf

sábado, 5 de abril de 2014

Control de plagas este fin de semana en la escuela




"Según definición dada por la Organización Mundial de la Salud, el concepto de plaga urbana se refiere a aquellas especies implicadas en la transferencia de enfermedades infecciosas para el hombre y en el daño o deterioro del hábitat y bienestar humano y representa uno de los elementos básicos de carácter preventivo de salud pública y saneamiento medioambiental.

Las plagas pueden ser clasificadas en tres grandes grupos: potenciales, ocasionales y permanentes. Éstas últimas son las que se forman como consecuencia de la estabilidad de las condiciones ambientales en las que se desarrollan, lo que las convierte en nuestro objetivo prioritario.

La tendencia que actualmente se está siguiendo en el control de plagas está encaminada a lo que se denomina Control Integrado de Plagas, un método que se basa en la protección de la salud y el medioambiente

La Organización Internacional de Lucha Biológica definió el Control Integrado de Plagas como una "estrategia capaz de mantener la población de especies nocivas por debajo del umbral de tolerancia, utilizando primeramente factores naturales de mortandad y, posteriormente, medios físico-mecánicos, biológicos y químicos, buscando la compatibilidad con la salud pública y el medio ambiente, tratando de utilizar medios preventivos con el objetivo de que las plagas se mantengan en una población que no ocasione pérdidas económicas ni implicaciones ambientales o sanitarias".

Fuente: http://www.plagastur.com/plagas/index.html

martes, 1 de abril de 2014

Ilusiones y sueños en el primer día de clase...


Cuento contigo
Ilusiones y globos

El hada pequeña se sentó en el césped e intentó acomodar su hermoso par de alitas en el tronco del árbol. Se había decidido a pensar en sus ilusiones, y sus ilusiones eran muchas y muy diferentes.
Una vez que encontró una posición cómoda, se puso a reflexionar sobre todo aquello que soñaba ser y hacer, en todas aquellas grandes y pequeñas cosas que le provocaban ilusión. ¡Eran tantas! ¿Estaría mal eso? ¿Sería acaso un error hacerse ilusiones por tantas cosas diferentes? La pequeña no lo sabía… o sí…, pero no estaba segura de que eso fuera lo correcto.
 Siempre había creído que la capacidad para ilusionarse era un don, una especie de regalo con el cual algunos nacen, y otros no. Ella había nacido con ese don, porque si algo tenía, era justamente eso: ilusiones.
 Sin embargo, cuando sus sueños no se concretaban o su esfuerzo por lograrlos parecía no importar mucho o no existir siquiera, el hadita pensaba que ese don era una especie de peso con el que cargaban sus alas.
 Sentada bajo la sombra del árbol, comenzó a repasar sus pequeñas y grandes ilusiones:
 - Un día de sol (esa era sencilla, porque, día más, día menos, el sol siempre sale).
- Ser la mejor hada sobre la Tierra (difícil, por cierto, ¿con qué varita se mide quién es mejor que otro?).
- No bajar jamás los brazos –las alitas tampoco– sean cuales sean las adversidades (más difícil aún; hasta las pequeñas hadas, de vez en cuando, se cansan de luchar).
- Sonreír siempre, y que su sonrisa sea una guía y un consuelo para otros (poco real, sin dudas, no siempre hay motivos para sonreír).
- Ser feliz (nada original… e ¿imposible también?).  
 La lista seguía y seguía. 
El hadita decidió que debía hacer una seria revisión de sus ilusiones porque sentía que cada día, un poquito más, aquellas que no se cumplían le provocaban más tristeza.
 ─¿Estaré más vieja? ─se preguntó y al instante se dio cuenta de que la pregunta era tonta. No solo porque las hadas no envejecen, sino, además, porque ser viejo no debería tener que ver con la tristeza. Movió su cabecita de un lado al otro como para sacudir esas ideas poco felices y desparramó polvo de haditas en el verde césped.
 Como por arte de magia o, mejor dicho, como por magia de hadita, cada pequeña partícula de polvo esparcida se convirtió en un globo. De pronto, muchos globos, tantos como las ilusiones de la pequeña, rodearon al hadita.
 ─¿Y esto? ─se preguntó sorprendida─. ¿Qué querrá decir?
 Sin dudas, los globos algo tenían que ver con sus pensamientos o, mejor aun, con sus ilusiones.
 Comenzó entonces a inflar todos y cada uno de los coloridos globos.
 Así, con cada uno fue sucediendo algo similar a lo que sucedía con sus sueños o aspiraciones.
 Algunos quedaban pequeños y flojos, otros explotaban; unos estaban tirantes, otros rebosantes. Unos se escapaban de sus manos, otros se pinchaban con los picos de pájaros entrometidos. Algunos se desinflaban, y otros se mantenían firmes y plenos. Había globos que subían bien alto, pero, antes de perderse en el cielo, bajaban sin remedio y se acostaban en el césped como dormidos. A otros les costaba subir y lo hacían muy despacito, pero llegaban bien arriba y allí quedaban.
 Era evidente que los globos se parecían mucho a las ilusiones, y, viendo lo que ocurría con cada uno,  descubrió algo.
 Cada vez que tomaba un globo en sus manos, cada vez que le daba todo el aire posible, ponía el mismo amor, se tratase de un globo rosa, verde o amarillo. A cada uno le entregaba toda su fuerza, todas sus ganas, todo lo que era y sentía, pero no siempre el resultado era el mismo.
 El destino de cada globo no solo dependía del aire que ella le insuflaba. La altura que alcanzasen, el tiempo que estuviesen en el cielo dependían también de las corrientes de aire, de los obstáculos que encontrasen en su camino, de las inclemencias del tiempo, entre otras tantas cosas.
 El hada se preguntó si valía la pena colocar tanto de sí en cada ilusión, teniendo en cuenta que el poder concretarlas no dependía solo de ella. Por un momento, se turbó y no supo cuál era la respuesta a esa pregunta.
 Se miró y miró a su alrededor, y se vio llena de colores, llena de sueños y de posibilidades. Se imaginó sin globos, sin ilusiones que cumplir y no le gustó esa imagen.
 ¿No sería muy mezquino de su parte ilusionarse solamente con las cosas posibles de alcanzar? Sin dudas lo sería, como sería inútil también, porque nadie sabe a ciencia cierta qué sueño se hará realidad.
 Se puso de pie y recogió los globos que aún quedaban en el césped. Volvió a mover la cabeza de un lado hacia el otro. Esta vez, el polvo de hadas quedó adherido a su cuerpo y a sus alitas.
 No podía ni quería desprenderse del mágico polvillo, brillante y luminoso. Como tampoco podía ni quería desprenderse de sus sueños.
 Era quien era también por esos sueños. Comprendió que cada una de sus ilusiones, cumplida o no, pequeña o grande, importante o nimia, formaba parte de su ser.
 Jamás volvió a sentir que ese don era una carga. Aun cuando las cosas no salieran como lo esperaba, aun cuando sus sueños no se concretasen, sabía que ilusionarse era siempre un regalo.
 Paradójicamente, aunque sus alas estaban llenas del polvillo mágico brillante y luminoso, nunca, jamás las sintió tan livianas.